Nuestra nueva manera de realizar la Udhiyah / Qurbani consiste en buscar a una persona que recaude fondos para hacer la Udhiyah en el extranjero —a veces, con quien tenga la opción más económica—; luego le entregamos el dinero o le hacemos una transferencia y listo… la Udhiyah ya está realizada.
¡Guau! Suspiremos de alivio y sentimos que un peso se nos quitó de encima.
Otros buscan a alguien que se encargue de sacrificar el animal y distribuir su carne entre familiares y personas necesitadas, o al menos que nos traiga la carne de la Udhiyah hasta la casa; no solamente porque no pueden sacar tiempo o porque no quieren tomarse la mínima molestia de salir a repartir la carne, sino también porque consideran que es lo mismo ir personalmente a sacrificar nuestro propio animal que dejar que otro lo haga por nosotros.
«Es muy simple, aunque tenemos una casa grande o un amplio patio, no podemos soportar el desorden, la suciedad y la sangre. Por esa razón, las personas que organizan la Udhiyah en el extranjero, o que se encargan de sacrificar el animal localmente y repartir la carne, nos resultan perfectamente convenientes».
¿Adónde se fueron los días en que realizábamos nuestra propia Udhiyah y las familias se reunían para presenciar y participar en este virtuoso acto? ¡Sí!, era muy difícil, y había que limpiar y trabajar mucho después de terminar, pero la esencia de la Udhiyah se sentía y se mantenía viva. Era una ocasión alegre y llena de barakah para todos, especialmente para los niños, quienes solían recordar cada detalle durante años.
Tristemente, dentro de unos años muchos musulmanes ya no sabrán lo que es la Udhiyah. Algunos de nuestros hijos ni siquiera han presenciado el sacrificio de un animal, ni una sola vez, y cuando crezcan, la sunna de Nabí Ibrahim (alayhis salam – la paz de Al’lah sea con él) será para ellos solo una historia entre las páginas de los libros islámicos. Para ellos, Eid al-Adha significará simplemente transferir dinero equivalente al valor de un animal a una organización humanitaria.
La noción, el ánimo y la experiencia de presenciar este virtuoso acto de sacrificio, así como de sentir lo que Nabí Ibrahim (alayhis salam) tuvo que vivir, se habrán perdido. Pero, seguramente, la mayor pérdida será la enorme recompensa de la que se privarán.
Alí (radiyal’lahu anhu – Al’lah esté complacido con él) transmite que Rasulul’lah (el Mensajero de Al’lah) ﷺ le dijo a su amada hija, Fátima (radiyal’lahu anha):
“¡Oh, Fátima!, ve y presencia tu Udhiyah, porque la primera gota de sangre que cae de ella hace que todos tus pecados sean perdonados…”
La Ibadah (adoración) de la Udhiyah se encuentra entre los Sha’air (rasgos distintivos) del islam. Rasulul’lah ﷺ enfatizó mucho la práctica de la Udhiyah. Se le ha dado tanta importancia que se emitió una severa advertencia para quienes, teniendo los medios, dejan de realizarla. Se informa que Rasulul’lah ﷺ dijo:
“Quien tenga los medios para sacrificar un animal y no lo haga, que no se acerque a nuestro lugar de Eid (es decir, para ofrecer la salah del Eid)”.
Por favor, procura mantener vivo el espíritu de la Udhiyah para las futuras generaciones. Nabí Ibrahim (alayhis salam) estuvo dispuesto a sacrificar a su amado hijo; ¿qué debemos sacrificar nosotros? Solamente nuestra comodidad por un día, para nuestro propio beneficio y el de las futuras generaciones.
¿Quieres hacer llegar la carne de la Udhiyah a personas necesitadas en el extranjero? ¡Hazlo!, pero primero, al menos, ofrece una Udhiyah en casa.
Si tienes familiares y seres queridos que viven en apartamentos o casas pequeñas, donde no tienen espacio para realizar su Udhiyah, entonces abre tu corazón e invítalos a tu casa o granja para que ellos también puedan ofrecer su Udhiyah debidamente y beneficiarse de esta ocasión propicia.
Debido a las enemistades y a la falta de unión que existen en la sociedad, nuestras recompensas aumentarán a través de esta noble acción, puesto que, mediante ella, estaremos promoviendo el amor y la unión.
En el hadiz se menciona que la mejor acción realizada el día de Eid Al-Adha es ofrecer la Udhiyah. Sin embargo, Rasulul’lah ﷺ explicó que existe una acción con una recompensa aún mayor: unir los lazos familiares que han sido separados. Por lo tanto, junto con el cumplimiento de la obligación de la Udhiyah, debemos asegurarnos de mantener unidos los vínculos familiares. [Bujari]
Que Al’lah (Ta’ala – el Altísimo) nos conceda el conocimiento correcto del islam y la capacidad de practicarlo.