El Profeta Muhammad ﷺ dijo:
“Siempre que un hombre esté a solas con una mujer, Sheytán será el tercero presente”.
[Musnad Ahmad, Sunan Tirmidhi y Hakim]
Antes del matrimonio, Sheytán hace su mayor esfuerzo para lograr que dos personas cometan pecados y mantengan una relación haram (ilícita).
Pero después del matrimonio, esas mismas dos personas a las que Sheytán tentaba para que permanecieran juntas en una relación haram, ahora son atacadas por él para que se separen.
¿Pero por qué? Porque una vez que se lleva a cabo el Nikah (matrimonio), el esposo y la esposa se vuelven halal (legítimos) el uno para el otro. Al ser halal, Sheytán ha fracasado en su objetivo de mantener a las personas sumergidas en el pecado.
Además, por la infinita misericordia de Al’lah (Ta’ala – el Altísimo), un hombre y una mujer que se unen a través del Nikah son recompensados.
Esto enfurece aún más a Sheytán, por lo que intenta destruir el ambiente del hogar para provocar que, de forma inesperada, el esposo y la esposa se separen y que los hijos también se vean afectados.
El Profeta (ﷺ – que la paz y las bendiciones de Al’lah sean con él) dijo:
“Iblís (Sheytán) coloca su trono sobre el agua; luego envía destacamentos para tentar a las personas. Los más cercanos a él en rango son aquellos que causan la tentación más severa. Uno de ellos viene y dice: ‘Hice esto y aquello’, y él responde: ‘No has hecho nada’. Luego viene otro y dice: ‘No los dejé hasta que sembré la discordia entre un esposo y su esposa’. Entonces Sheytán se acerca a él y le dice: ‘Bien hecho’, y lo abraza”.
[Sahih Muslim, nº 2813]
Entonces, ¿qué podemos hacer para proteger nuestro hogar y evitar que Sheytán ingrese? Aquí algunos consejos:
- Sheytán está hecho de fuego, por lo que una de las mejores maneras de protegerse de su influencia es manteniendo Wudhu (ablución), ya que el agua apaga el fuego. En otras palabras, si tú y tu cónyuge están discutiendo, levantate y haz Wudhu; Insha Al’lah, tu ira se calmará. El Profeta ﷺ dijo:
“Ciertamente, la ira proviene de Sheytán, y Sheytán fue creado del fuego. Y el fuego se apaga con agua. Así que cuando alguno de ustedes se enoje, que haga Wudhu (ablución).
[Sunan Abu Dawud #4784]
- Recita la sura al-Báqarah durante tres noches en tu hogar, ya que Sheytán huye de una casa en la que se recita esta sura. Si no sabes leer el Corán, puedes reproducir un audio con su recitación y escucharla.
- Acostúmbrate a mantener tu lengua ocupada en el recuerdo de Al’lah Ta’ala y haz Zikr con frecuencia. Sheytán no podrá susurrarte cuando haces esto.
- Cuando sientas que una discusión está por comenzar, recita: “A‘ūdhu billāhi min ash-Shayṭān ir-rajīm”. Con ello, Sheytán huirá de ti.
- Si temes que la ira de tu cónyuge se desborde, recita el Áyat al-Kursí [Coran 2:255] tantas veces como puedas.
El Profeta ﷺ dio el siguiente consejo para calmar los conflictos:
“La ira es como una brasa encendida en el corazón del hijo de Adán. ¿Acaso no ven cómo se enrojecen los ojos y se dilatan las venas? Quien sienta algo de eso, que se aferre al suelo”.
Sunan Tirmizi: #2191
”Si uno de ustedes se enfada estando de pie, que se siente; y si no se le pasa, que se recueste”.
Sunan Abu Dawud #4782
Existen muchas maneras de calmar una situación, y es importante que las personas las conozcan, especialmente quienes tienen un cónyuge con un temperamento fuerte.
Por último, aprende a controlar tu lengua. Nada es más destructivo que una boca con palabras ofensivas y una naturaleza argumentativa. Permíteme dejarte con un hadiz sobre la ira:
En una ocasión un hombre comenzó a insultar a Abu Bakr al-Siddiq (radiyal’lahu anhu – que Al’lah esté complacido con él) mientras el Profeta ﷺ estaba sentado. El Profeta ﷺ se mostraba sorprendido y sonreía.
Tras soportar numerosos insultos, Abu Bakr respondió a algunos de sus comentarios. Entonces el Mensajero de Al’lah ﷺ mostró su desaprobación y se levantó.
Abu Bakr lo alcanzó y dijo:
“¡Oh, Mensajero de Al’lah! Él me insultaba mientras tú permaneciste sentado; pero cuando respondí a parte de lo que decía, te enojaste y te levantaste.”
Entonces el Mensajero de Al’lah ﷺ dijo:
“Había un ángel contigo que respondía por ti. Pero cuando respondiste a algunos comentarios de lo que él decía, entró Shaytán, y yo no me siento cuando Shaytán está presente.”
Luego dijo:
“Oh Abu Bakr, hay tres cosas que son verdad:
1. No existe ningún siervo que sea oprimido injustamente y perdone eso por Al’lah, sin que Al’lah lo auxilie con honor.
2. No existe ningún siervo que abra la puerta de dar caridad buscando mantener los lazos familiares y agradar a Al’lah, sin que Al’lah le aumente su abundancia.
3. Y no existe ningún siervo que abra la puerta de pedir (mendigar) buscando enriquecerse, sin que Al’lah le aumente su pobreza.”
[Sunan Abi Dawud, hadiz nº 4896. Musnad Ahmad ibn Hanbal]
No siempre es sencillo; es más bien como una montaña rusa, con muchos altibajos. Por ello, es fundamental contar con canales de comunicación efectivos, basados en la honestidad, el respeto, la comprensión, la compasión y la empatía.
Los matrimonios exitosos requieren una gran dosis de amor, complementada con el respeto mutuo y el reconocimiento de los derechos que Al’lah ha otorgado a cada uno.
Que Al’lah colme de amor y los mantenga protegido de los susurros de Sheytan a todos los matrimonios.

