Hace un tiempo, una famosa cadena de tiendas abrió una nueva sucursal con ofertas de apertura desorbitadas. Quizás no me crean si les digo que había gente esperando en la puerta desde las tres de la madrugada. Para cuando la tienda abrió, el tráfico ya se había acumulado durante varios kilómetros.
Ahora bien, ¿qué fue lo que sacó a esta gente de sus cómodas camas a esas horas de la mañana? ¿Qué fue lo que les privó de su preciado sueño y los llevó a esperar tanto tiempo en sus coches, incluso reprimiendo las ganas de hacer sus necesidades? No fue más que el deseo de ahorrar unos cuantos dólares.
Estamos a punto de presenciar una “Mega Oferta”, no solo una oferta de apertura que dura unos días y nos ahorra unas monedas. Más bien, se trata de una «oferta» de un mes que puede asegurarnos la felicidad eterna en el Más Allá.
Esta «oferta» también nos impulsa a levantarnos de nuestras cómodas camas y a ponernos de pie, no en una fila de compras, sino sobre nuestras musal’lah (alfombra de Salah) a primeras horas de la madrugada. También nos anima a pasar horas recitando las sagradas palabras de Al’lah -el Corán-.
_Que Al’lah Ta‘ala nos permita aprovechar y beneficiarnos de estas “Mega Ofertas”.
Amín.

