Yabir (radiyal’lahu anhu —que Al’lah esté complacido con él—) informa que Rasulul’lah, el Mensajero de Al’lah (ﷺ —la paz y las bendiciones de Al’lah sean con él—), dijo: «La recompensa de un Hayy Mabrur (aceptado) no es otra que Yannah (el Paraíso)». Al escuchar esto, un Sahabi (radiyal’lahu anhu) preguntó: «¿Qué constituye un Hayy aceptado?». Rasulul’lah ﷺ respondió: «Alimentar a la gente y hablarles de manera amable y buena». En otra narración, Rasulul’lah ﷺ mencionó: «Alimentar a la gente y difundir el Salam (es decir, saludar a la gente)». [Shu‘abul Iman #3824 y 3825; At-Targuib wat Tarhib, vol. 2, pág. 165].

En este hadiz, el Profeta Muhammad ﷺ explicó que, entre las acciones que contribuyen a que el Hayy sea aceptado, se encuentran alimentar a la gente, hablarles con amabilidad y saludar a los demás «obviamente, esto no aplica a los no Mahram, ya que no se les saluda». Asimismo, para que el Hayy sea aceptado, debe estar libre de ostentación, pecados e indecencia.

Dichosos aquellos que ya han partido o partirán pronto para el Hayy. Que Al’lah Ta‘ala, el Todopoderoso, los bendiga a todos con un Hayy Mabrur. Sin embargo, si no estamos entre quienes realizan el Hayy este año, ello no significa que no podamos, al menos, cultivar su espíritu.

Si no podemos apedrear los Yamarat, elevar Dua y súplicas en Arafat, realizar el Tawaf alrededor de la Ka‘bah o efectuar el Sa‘i entre Safa y Marwah, al menos podemos hablar con amabilidad a la gente, alimentarla, saludar a quienes encontremos, evitar la desvergüenza y la indecencia, y abstenernos de la ostentación, pues estas acciones no se limitan a la ocasión del Hayy. De esta manera, aunque no estemos entre quienes lo realizan, podremos disfrutar de su espíritu. Además, si estas acciones contribuyen a que el Hayy de una persona sea aceptado, entonces, al perseverar en ellas, esperamos que Al’lah Ta‘ala también nos bendiga con Su aceptación especial.

Que Al’lah Ta‘ala nos conceda a todos Su aceptación especial y nos permita realizar el Hayy y la Umrah. Amén.

Este artículo fue publicado gracias a la colaboración de USWATUL MUSLIMAH.