Es la experiencia de nuestros sabios piadosos que, si una persona toma una decisión sincera y comienza alguna buena acción el día de Ashura, o realiza un cambio positivo en su vida, abandonando sus malos hábitos y debilidades, entonces, Insha Al’lah, esa decisión le permitirá alcanzar el Tawfiq (la capacidad) para mantenerse firme en esa senda de rectitud.
Puede ser que esa persona sea adicta a las drogas, la pornografía, los casinos, el adulterio, etc.; pero decide que, en este día, el 10 de Muhárram, se contendrá, lo dejará todo y hará Dua para que Al’lah Ta‘ala haga de este momento un medio para un cambio total. Entonces, Insha Al’lah, por la Barakah de Ashura, se mantendrá firme, siempre y cuando permanezca alejada de esos caminos y lugares de pecado, y se distancie de aquellas compañías que puedan llevarla de regreso a ellos.
Muchas personas abandonaron algún mal hábito el 10 de Muhárram y, Alhamdulil’lah, nunca volvieron a él. Fueron sinceras en su Tawbah (arrepentimiento). Suplicaron, lloraron y derramaron lágrimas ante Al’lah Ta‘ala, pidiéndole valentía y fortaleza. Y Al’lah Ta‘ala les concedió la ayuda para abandonar sus pecados y malos hábitos.
El día de Ashura es un día en el que Al’lah Ta‘ala concedió la salvación a una umma en el pasado y en el que aceptó las súplicas. Las puertas de la Magfirah y del perdón siempre están abiertas. Así como tenemos Laylat al-Qadr y Laylat al-Bara’ah, también contamos con días benditos como el día de Arafah y el día de Ashura.
Tal como nos preparamos para las grandes noches, preparémonos también para este bendito día. Reservemos un tiempo para el Istighfar y la Tawbah, arrepintámonos sinceramente y pidámosle a Al’lah Ta‘ala que cambie nuestras vidas.

