Los Primeros Diez Días del Mes de Dul-Hiyyah

Las declaraciones de Al’lah Ta’ala -el Altísimo- son majestuosas, pero adquieren aún más importancia cuando se expresan mediante un juramento. En muchas ocasiones, Al’lah Ta’ala ha jurado en el Glorioso Corán. En una de ellas, Él jura por las primeras diez noches del mes de Dul-Hiyyah:

“Juro por la aurora y por las diez noches…”.

[sura Al-Fayr 89:1-2]

Según los Tafasir (exégesis del Corán) y los hadices de Ibn Abbas, Ibn Zubeyr (radiyal’lahu anhuma) «las diez noches» mencionadas en esta aleya se refieren a las primeras diez noches y días de Dul-Hiyyah, este sagrado mes. [Tafsir Ibn Kasir]

Rasulul’lah -Mensajero de Al’lah-ﷺ (que la paz y las bendiciones de Al’lah sean con él) dijo:

“No hay días en los que las buenas obras sean más amadas por Al’lah que los primeros diez días de Dul-Hiyyah”.

[Sunan Abu Dawud]

El gran comentarista de Sahih Bujari, Hafiz Ibn Hayar Asqalani (rahimahul’lah), explica:

“La razón de la excelencia de los primeros diez días de Dul-Hiyyah es que los principales actos de Ibadah, como el Salah, el Sawm, la Zakah y el Hayy, pueden realizarse conjuntamente en estos días, algo que no ocurre en ningún otro período del año”. [Fathul Bari 2:585]

Por esta razón, muchos eruditos consideran que estos días y noches son incluso superiores a los últimos diez días y noches de Ramadán. Otros opinan que, entre los días del año, los de Dul-Hiyyah son superiores, mientras que, entre las noches, las de Ramadán son las más virtuosas. [Tafsir Ibn Kasir 5:405]

Ibn Taymiyah (rahimahul’lah) explica que, entre los días del año, los primeros diez días de Dul-Hiyyah son los mejores porque incluyen el Día de Arafah, el más grandioso de los días. En cuanto a las noches, las mejores son las últimas diez noches de Ramadán, ya que en ellas se encuentra Laylat al-Qadr, la mejor de las noches.

Para comprender la gran oportunidad que representan estos días, pensemos en un empresario que posee un negocio estacional; por ejemplo, la venta de ropa escolar. Espera con entusiasmo la llegada de enero y se asegura de aprovechar al máximo esa temporada, pues sabe que es el momento de obtener mayores ganancias. Del mismo modo, Al’lah Ta’ala nos concede ciertas «temporadas» espirituales a lo largo del año, durante las cuales podemos obtener recompensas mucho mayores que en el resto del tiempo. Una de esas benditas temporadas son los primeros diez días de Dul-Hiyyah.

Ayunar Durante los Días y Adorar Durante las Noches

Estos días sagrados son honrados mediante el ayuno durante el día y la adoración durante la noche. Se relata que nuestro amado Profeta ﷺ acostumbraba ayunar durante los primeros nueve días de Dul-Hiyyah. [Sunan Abu Dawud #2437]

Rasulul’lah ﷺ dijo:

“No hay días en los que Al’lah ame más ser adorado que los primeros diez días de Dul-Hiyyah. Ayunar cada uno de estos días equivale a la recompensa de ayunar un año entero. Y pasar cada una de sus noches de pie (es decir, en adoración) equivale a pasar la noche de Laylat al-Qadr en Ibadah”.

[Sunan Tirmizi]

De este hadiz comprendemos la enorme importancia de dedicar nuestro tiempo y esfuerzo a la adoración de Al’lah Ta’ala durante estos días benditos. ¿Quién tendría la capacidad de ayunar durante tantos años? Sin embargo, si un musulmán se esfuerza por ayunar en estos días, recibirá la recompensa equivalente a años de ayuno.

¡Imagínese que a una persona se le dijera que, por trabajar un solo día, recibiría el salario de un año completo! Nadie dejaría pasar semejante oportunidad; al contrario, la aprovecharía con entusiasmo. Del mismo modo, aquí tenemos la oportunidad de obtener la recompensa de un año entero de ayuno por cada día que ayunemos.

Y aún más grandioso es que se nos concede la recompensa de Laylat al-Qadr por las noches, mientras que en Ramadán nos esforzamos intensamente por encontrar esa noche bendita entre las últimas diez noches del sagrado mes.

Personas de todo el mundo realizan I‘tikaf con la esperanza de alcanzar Laylat al-Qadr. Al finalizar Ramadán, suelen surgir conversaciones acerca de cuál pudo haber sido la noche de Laylat al-Qadr. Por que, la noche exacta solo es conocida por Al’lah Ta’ala. Sin embargo, en el hadiz mencionado anteriormente, el Profeta Muhammad ﷺ nos informa claramente que la adoración realizada durante estas diez noches equivale a la adoración realizada en Laylat al-Qadr. ¡Qué gran pérdida sería desaprovechar esta valiosa oportunidad y privarnos de tan inmensa recompensa!

Alabar a Al’lah Excesivamente en Estos Días

Al’lah Ta’ala dice en el Sagrado Corán que debemos recordarlo con humildad y en voz baja:

“Recuerda a tu Señor en tu interior, con sometimiento y temor, e invócalo con voz baja por la mañana y por la tarde. No seas de los indiferentes”.

[sura Al-A‘raf 7:205]

Sin embargo, los días de Dul-Hiyyah poseen una naturaleza tan trascendental que Al’lah Ta’ala ha prescrito que Su recuerdo sea proclamado en voz alta durante estos días. Al’lah Ta’ala dice en el Sagrado Corán:

“Y recuerden a Al’lah en los días determinados”.

[sura Al-Baqarah 2:203]

Imam Bujari (rahimahul’lah) menciona que los «días determinados» se refieren a los días de Tashriq. Por lo tanto, es Wayib (necesario) recitar el Takbiratut Tashriq una vez después de cada Salah Fard durante cinco días: desde el Fayr del 9 de Dul-Hiyyah hasta el Asr del 13 de Dul-Hiyyah. Los hombres deben recitarlo en voz alta y las mujeres en voz baja. [Mustadrak]

El Takbir es:

اَللّٰهُ أَكْبَرْ ، اَللّٰهُ أَكْبَرْ ، لَا إِلٰهَ إِلَّا اللّٰهُ ، وَاللّٰهُ أَكْبَرْ ، اَللّٰهُ أَكْبَرْ ، وَلِلّٰهِ الْحَمْدْ

“AL-LAHU AKBAR, AL-LAHU AKBAR, LA ILAHA IL-LAL-LAHU WAL-LAHU AKBAR, AL-LAHU AKBAR WA LIL-LAHIL HAMD”. [Dar Qutni]

Además, este Takbir también debe recitarse abundantemente durante los primeros diez días. Al’lah Ta’ala dice en el Glorioso Corán:

Y recuerden el nombre de Al’lah en los días consabidos.

[sura Hayy aleya:22]

Ibn Abbas (radiyal’lahu anhuma menciona: que los «días consabidos» se refiere a los primeros diez días del mes de Dul Hiyyah. [Tafsir Ibn Kasir]

Imam Bujari (rahimahul’lah) menciona que Abdul’lah Ibn Umar y Abu Hureyrah (radiyal’lahu anhuma) solían ir al mercado durante estos días recitando el Takbir, y las personas, al escucharlos, también comenzaban a recitarlo. [Taliq Sahih al-Bujari]

Imam Tahawi (rahimahul’lah) dice: “Nuestros eruditos opinan que este Takbir debe recitarse durante los diez días”. [Fathul Bari, vol. 2, pág. 582]

Muftí Muhammad Taqi Usmani (hafizahul’lah) explica:

“Este Takbir es aparte del Takbiratut Tashriq, que es Wayib después de los Salah Fard durante los cinco días de Eid. Más bien, es Mustahab (recomendable) que durante los primeros diez días de Dul-Hiyyah el Takbir se recite abundantemente: mientras se camina, se está de pie, sentado, en casa, en el mercado…

Parece que Al’lah Ta’ala desea que Su grandeza sea exaltada durante estos días. Está permitido recitar este Takbir tanto en voz baja como en voz alta. En nuestra época, esta práctica ha sido abandonada, a pesar de que ha sido reportada por muchos Sahabah (radiyal’lahu anhum). Por lo tanto, deberíamos revivir esta práctica”. [In‘amul Bari, vol. 4, pág. 169]

Que Al’lah Todopoderoso nos bendiga con la capacidad de emplear nuestro tiempo de manera provechosa durante estos diez días. Amín.

El Noveno Día de Dul-Hiyyah (Arafah)

El noveno día de Dul-Hiyyah es el Día de Arafah, el más valioso de este sagrado mes. Ayunar ese día expía los pecados del año anterior y del año siguiente.

El Mensajero de Al’lah ﷺ dijo:

“Ayunar en el Día de Arafah, espero de Allah que expíe los pecados del año anterior y del año siguiente”.

[Sahih Muslim #1162]

En este hadiz, el Profeta Muhammad ﷺ menciona la gran virtud de ayunar el 9 de Dul-Hiyyah. Si alguien no puede ayunar los primeros ocho días de Dul-Hiyyah, al menos debería esforzarse por ayunar el noveno día y así obtener el perdón de sus pecados.

¡Cuán inmensa es la misericordia de Al’lah Ta’ala! Una persona ayuna un solo día y Al’lah Ta’ala —el Más Bondadoso, el Más Misericordioso— perdona los pecados del año anterior y del año siguiente.

Para leer más sobre este auspicioso día, puede dirigirse a nuestro artículo: El Día de Arafah (9 de Dul-Hiyyah): https://www.riyadulhikmah.com/el-dia-de-arafah-9-de-zul-jiyyah/.

Adorar en las Noches de Eid

La noche de Eid también es descrita en los hadices como una de las noches más grandes y sagradas. Permanecer despierto en adoración durante esa noche es una fuente de enorme virtud y recompensa.

Sheyjul Hadiz, Moulana Muhammad Zakariyyah (rahimahul’lah), menciona en su famoso libro Fazail-e-Ramadan, que el Mensajero de Al’lah ﷺ dijo:

“Quien permanezca despierto (en adoración) durante las noches anteriores a Eid al-Fitr y Eid al-Adha, su corazón no morirá el día en que los corazones mueran”.

[At-Targuib wat-Tarhib #1655 y #1657]

Esta noche también debe ser valorada y aprovechada. Muchos de nosotros dedicamos esta noche únicamente al descanso y al sueño, cuando en realidad es una noche que merece ser empleada en Ibadah.

La frase «su corazón no morirá» significa que, en una época en la que el mal y la corrupción dominen a las personas, su corazón permanecerá firme y protegido contra el extravío espiritual. También puede referirse al Día del Juicio, cuando se toque la trompeta y muchas personas caerán inconscientes; aquel que haya honrado estas noches será protegido por la misericordia de Al’lah Ta‘ala.

Para beneficiarse plenamente de esta oportunidad, debemos realizar tanta adoración como nos sea posible y hacer abundante Dua por todas nuestras necesidades y deseos. Y si no podemos ayunar y adorar los primeros nueve días del mes, al menos procuremos ayunar el Día de Arafah y adorar durante la noche de Eid.

El Qurbani / Udhiyah

La Udhiyah es una adoración muy grande y meritoria en el Islam. Se realiza el día diez de Dul-Hiyyah y puede extenderse durante los dos días siguientes.

Este noble acto conlleva una enorme recompensa, especialmente cuando se escoge un animal de buena calidad y se gasta por la causa de Al’lah Ta’ala.

El objetivo de la Udhiyah es alcanzar la Taqwa (piedad). En el Sagrado Corán se menciona especialmente este propósito, y sus abundantes virtudes han sido enfatizadas en los hadices de nuestro amado Profeta ﷺ.

Al’lah Ta’ala dice en el Sagrado Corán:

“Dios no necesita de la carne ni de la sangre [de sus ofrendas]; Él desea que ustedes alcancen la piedad [mediante la práctica de este rito]”.

[sura Al-Hayy 22:37]

Zayd bin Arqam (radiyal’lahu anhu) transmite que los Sahabah (compañeros) preguntaron una vez a Rasulul’lah ﷺ:

“¡Oh, Mensajero de Al’lah!, ¿cuál es el significado de este sacrificio?”

El Profeta ﷺ respondió: “Es la práctica de vuestro ancestro Ibrahim -Abraham- (alayhis salam)”.

Entonces los Sahabah preguntaron: “¡Oh, Mensajero de Al’lah!, ¿qué recompensa obtendremos por realizarlo?”

El Profeta ﷺ respondió: “Por cada pelo recibirán una recompensa”.

Luego preguntaron: “¡Oh, Mensajero de Al’lah!, ¿y por la lana?”

El Profeta ﷺ respondió: “Por cada fibra de lana también recibirán una recompensa”. [sunan Ibn Mayah]

La Ibadah de la Udhiyah se encuentra entre los Sha‘air (símbolos distintivos) del Islam. Rasulul’lah ﷺ enfatizó enormemente su realización. Se ha dado tanta importancia a la Udhiyah que se emitió una severa advertencia para quien, teniendo los medios, se abstiene de realizarla.

Se informa que Rasulul’lah ﷺ dijo:

“Aquel que tenga los medios para sacrificar un animal y no lo haga, que no se acerque a nuestra Musal’lah (lugar de la oración de Eid)”.

[sunan Ibn Mayah #3123]

Podemos apreciar la magnitud de este hadiz si reflexionamos sobre la inmensa bendición que suponía ofrecer aunque fuera un solo Salah detrás de Rasulul’lah ﷺ. Aquí, el Profeta ﷺ prohíbe asistir a la oración de Eid junto a él a quien no haya realizado el sacrificio pese a tener la capacidad de hacerlo.

Esto demuestra la enorme importancia de la Udhiyah en el Islam y la gravedad de ignorar este mandato. Por ello, ningún verdadero musulmán que posea los medios debería dejar de ofrecer la Udhiyah.

Hayy (Peregrinación)

Una de las mejores obras que pueden realizarse durante estos diez días es llevar a cabo el Hayy hacia la Casa Sagrada de Al’lah Ta’ala.

El Hayy es el quinto pilar del Islam. Al’lah Ta’ala lo ha prescrito una vez en la vida para todo musulmán que posea los medios y la capacidad para realizarlo.

Los días del Hayy son el 8, 9, 10, 11 y 12 de Dul-Hiyyah. Durante estos cinco días, los peregrinos se trasladan entre distintos lugares, como Makkah, Mina, Arafah y Muzdalifah, donde realizan diversos actos de adoración.

Debemos suplicar a Al’lah Ta’ala que también nos conceda la oportunidad de visitar Su Casa Sagrada, in sha Al’lah.

Al’lah Ta’ala dice en el Sagrado Corán:

“Completen el Hayy y la Umrah por Al’lah”.

[sura Al-Baqarah 2:196]

Aquel a quien Al’lah Ta’ala conceda realizar la peregrinación a Su Casa y cumpla correctamente todos sus ritos, estará incluido en las palabras del Profeta ﷺ:

“Quien realice el Hayy buscando complacer a Al’lah, y no pronuncie palabras obscenas ni cometa pecados, regresará libre de faltas como el día en que su madre lo dio a luz”.

Sahih Bujari: #1521

Aprovechemos Estos Momentos

Tomemos en consideración los numerosos preceptos y méritos del mes de Dul-Hiyyah mencionados en el Sagrado Corán y en los hadices, y no seamos indiferentes. Aprovechemos al máximo esta ocasión especial aumentando nuestros Dua, Salah, ayunos, caridad, lectura del Corán, Zikr y todas las buenas acciones.

También debemos esforzarnos por realizar Ibadah durante estas nueve noches, con el propósito de obtener la recompensa equivalente a la adoración de Laylat al Qadr, y procurar ayunar durante estos nueve días, especialmente el 9 de Dul-Hiyyah, el Día de Arafah y víspera de Eid al-Adha.