No persigas solo las recompensas multiplicadas. Protégete también del peso multiplicado
- Ten más cuidado con tu lengua.
- Sé más intencional con tus ojos.
- Sé más consiente en tu Salah.
No por miedo, sino porque entiendes que estás dentro de un tiempo sagrado. Y el tiempo sagrado no deja que nada pase desapercibido.
Qatadah (rahimahul’lah), dijo:
“Los pecados y las injusticias cometidos durante los Meses Sagrados son más graves que en otros tiempos. Aunque todo pecado es grave, Al’lah da más peso e importancia a ciertos asuntos según Su voluntad.”
[Tafsir Ibn Kathir 9:36]
Recuerda: No es solo que las buenas obras se multipliquen. Los pecados también adquieren mayor gravedad.