Amr Bin Huyr al-Kindi envió una propuesta de matrimonio a Auf Bin Muhal·lam al-Shaibani, solicitando la mano de su hija, Ummu Iyas. Tras recibir la propuesta, Auf decidió aceptarla.

La noche en que Ummu Iyas debía abandonar el hogar de sus padres para trasladarse a la casa de su esposo, su madre se acercó a ella y le dijo:

«¡Oh, amada hija mía! Estás a punto de dejar el hogar donde naciste, el nido que ya se te ha quedado pequeño. Vas a vivir con un hombre al que no conoces, un compañero que te resulta ajeno. Por ello, conviértete en su esclava, para que él, a su vez, se convierta en tu esclavo.

Presta especial atención a los siguientes diez consejos, pues te serán de gran ayuda para disfrutar de un matrimonio feliz:

1. Contentamiento. Muestra alegría y agradecimiento por todo lo que él te proporcione, y evita las quejas.

2. Escucha y atención. Escúchalo con cuidado y atención cuando hable, y procura atender sus deseos.

3. Apariencia personal. Cuida especialmente tu aspecto, de modo que él no te vea en un estado descuidado o poco atractivo.

4. Higiene y fragancia. Cuida tu higiene personal y tu aroma corporal, para que él siempre perciba en ti una fragancia agradable.

5. Puntualidad en las comidas. Procura servirle la comida a tiempo, pues el hambre puede avivar el mal humor.

6. Descanso. Procura que pueda dormir a sus horas, ya que la falta de sueño y el cansancio pueden provocar irritabilidad y enojo.

7. Protección de sus bienes. Cuida y protege sus bienes.

8. Buen trato. Sé atenta y considerada en el trato con su familia y sus sirvientes.

9. Respeto y confianza. No te opongas a sus deseos ni desatiendas sus indicaciones, pues hacerlo podría disgustarlo. Asimismo, no reveles a nadie aquello que él espera que mantengas en secreto. Si traicionas su confianza, ten presente que él también podría llegar a traicionar la tuya.

10. Empatía y consideración. ¡Ten cuidado! No muestres alegría ante él cuando esté abrumado por el dolor y la desesperación; por el contrario, comparte su pesar para ayudarlo a sobrellevarlo. Del mismo modo, evita mostrarte triste en su presencia cuando él esté feliz, pues podrías enturbiar su estado de ánimo y apagar su entusiasmo».

Ummu Iyas tomó muy en serio los consejos de su madre y, gracias a ello, disfrutó de un matrimonio próspero y bendecido. De esta unión nació Haris Bin Amr, abuelo de Imru-ul Qeys, el célebre poeta.

[Al-Mustatraf, vol. 2, pág. 344]

Este articulo fue publicado gracias a la colaboración de USWATUL MUSLIMAH.