El mar estaba delante y el enemigo, justo detrás. «Esto es todo», pensó el pueblo de Musa/Moisés (alayhi salam, la paz sea con él). Pero él no.

Cuando su pueblo gritó: «¡Nos han alcanzado!», Musa (alayhi salam) se mantuvo firme y no vaciló. En cambio, respondió:

قَالَ كَلَّآ ۖ إِنَّ مَعِیَ رَبِّی سَیَهۡدِینِ

«¡No! Mi Señor está conmigo y Él me guiará».

Sura: as-Shu’ara, aleya: 370

Ciertamente, Su corazón estaba con Al’lah, y por eso Al’lah estuvo con él. En este bendito día de Ashura, Al’lah ahogó a Faraón y a su ejército, y salvó a Musa (alayhi salam) y a su pueblo.

En el mundo actual, marcado por la opresión y la tiranía, superemos los sentimientos de debilidad y pesimismo. En su lugar, cultivemos la fe (Imán) y la convicción (Yaqín) de Musa (alayhi salam).

Mientras presenciamos el horrible genocidio que continúa en Gaza y en la Tierra Santa, el 10 de Muharram nos trae un mensaje de profunda esperanza.

Moisés (la paz sea con él) y los creyentes se encontraban a orillas del mar, aparentemente atrapados ante el ejército del Faraón. Sin embargo, Al’lah Ta’ala les concedió la victoria y los salvó de una manera inesperada.

La victoria no pertenece a los poderosos ni a los ricos, sino a aquellos a quienes Al’lah Ta’ala concede Su ayuda. Una y otra vez, Al’lah Ta’ala ha otorgado la victoria a pequeños grupos de creyentes con escasos recursos materiales frente a fuerzas tiránicas y poderosas.

Ashura nos recuerda que, cuando la fe es firme y la confianza está puesta en Al’lah Ta’ala, incluso quienes parecen más débiles pueden alcanzar la más grande de las victorias.

En un día como hoy, el 10 de Muhárram, Al’lah salvó a Musa (alayhi salam) y a su pueblo de la tiranía y la opresión de Faraón y de su ejército.

En este bendito día, pedimos a Al’lah, el Todopoderoso, que salve al pueblo de Palestina de la tiranía y la opresión de los faraones de nuestro tiempo.