1. Una aplicación práctica de nuestra Ubudiyah (servidumbre) a Al’lah. Cuando damos el Zakah de nuestra riqueza, lo hacemos en sumisión a los mandatos de Al’lah.
Un medio para purificar nuestros corazones. Como seres humanos, estamos predispuestos a amar la riqueza. Dar Zakah purifica el alma de la mezquindad, la codicia y el amor excesivo por este mundo.
Una prueba de la veracidad de nuestro Iman (fe). Al tener que entregar dinero —algo que amamos— somos puestos a prueba: ¿amamos más a Al’lah o a nuestro dinero?
Un medio para purificar nuestra riqueza y aumentar la baraka en ella.
Una forma de agradecer a Al’lah por las bendiciones que nos ha otorgado.
Una manera de dar dignidad a los pobres y honrarlos, para que no tengan que mendigar.
Un medio para fortalecer la umma y aumentar la hermandad dentro de ella.